martes, 19 de junio de 2018

El poema de la semana (18-22 junio)

Estar. Dedicado a nuesro compañero Ricardo Cuerva, que nos dejó para siempre


Vigilas desde este cuarto
donde la sombra terrible es la tuya.
No hay silencio aquí
sino frases que no quieres oír.
Signos en los muros
narran la bella lejanía.
(Haz que no muera
sin volver a verte).
.
Alejandra Pizarnik
.

De: “Extracción de la piedra de locura” – 1968









domingo, 10 de junio de 2018

El poema de la semana (12-16 junio)

OJALÁ NO ME DEJARAS IR

 Ojalá no me dejaras ir como haces siempre,
 porque va a llegar septiembre,
 y tal y como venga el frío
 te darás cuenta de que no fue mío
 lo que acabó esto para siempre.
 Pero es que llega el momento
 en el que te cansas de ver pasar trenes
 una
 y
 otra
 vez,
 y quieres que,
 de una vez por todas,
 te esperen a ti y te digan:
 «Personas como tú sólo pasan una vez en la vida,
 y yo
 no voy a perderte».

                                 Un poema de Loreto Sesma ( Naufragio en la 388 (2014)

 

domingo, 3 de junio de 2018

El poema de la semana (4-8 junio)

Sintaxis


La profesora de lengua estaba convencida:
empezad siempre por buscar el verbo,
el verbo y lo demás,
la palabra más importante,
el núcleo.
Repetía y repetía ad infinitum.
Cantar, comer, vivir, pensar, morir.        
Eso hicimos,
empezamos por el verbo:
yo como / tú cantas / él vive / ella piensa /
nosotros moriremos, qué remedio...

La recordamos con cariño, al fin y al cabo,
pero a estas alturas de la clase  
poco a poco nos inclinamos
por la humilde trascendencia de los complementos
cómo,
cuándo,
dónde
y sobre todo…
con quién.
 
Poema de Miguel Martínez López 
 
 

domingo, 27 de mayo de 2018

El poema de la semana (28 mayo -1 junio)

 
 
 Ahora, siempre (Cristina Requejo)
 
 
Préstame tu palabra
para que pueda utilizarla a mi favor
y tatuarme  
un adverbio de modo
(lentamente)
alguno de lugar
(aquí, ahí, encima)
y dos de tiempo
(ahora, siempre)

Préstame tu palabra
para no tener que imaginar 
que estoy latiendo en ella,
porque la locura 
también pudiera ser
una ilusión desenfocada
en ese espacio
donde se rinde la razón
y el juicio afronta su derrota.

Y debo confesarte
que ya no quiero celebrar más funerales
en el epicentro de mis ganas, 
donde la alegoría se confabula
con el miedo.

Ahora, siempre
(yo que nunca me he sometido a los adverbios,
si acaso a la palabra).
 
 De su libro de poemas¿De dónde esta manía de ser pájaro, 2017
 

domingo, 20 de mayo de 2018

El poema de la semana (21-25 mayo)

EL MENDIGO

Paseas solitario.
Encubres la pena bajo el ceño.
Nadie te saluda.
Solos tú y el teimpo.
Tan extraño.
Inclinado.
endido.
Sobre el suelo.
La barba sobre el rostro.
El rostro sobre el viento.
La mirada perdida.
Olvidados los sueños.
Paeas solitario.
La esperanza es un hueco.
Un vacío en el alma.
Una sombra en silencio.
Inmóvil.
Dasahuciado.
Olvidado.
Terreno.
Impasible.
Manchado.
Ebrio.
Sediento.
Paseas solitario.
Indeferente.
Auténtico.
Perfíl desorbitado.
Lunático.
Atemporal.
Etéreo.
Alucinado.
Nostálgico.
Desvelo.
Lunar.
Herida.
Diciembre entre los huesos.
Paseas solitario.
Cuerpo sin piel.
Recuerdo incierto.

Ramón Martínez López (Secuencias de piel sobre el invierno, 2016)

 

domingo, 13 de mayo de 2018

El poema de la semana (14-18 mayo)

"Y ABRIRÉ COMO SIEMPRE LA VENTANA..." de Antonio Carvajal

Y abriré, como siempre, la ventana,
hacia la lluvia o hacia el sol naciente,
hacia una primavera indiferente
en la que tan sólo es flor aún la manzana.

Y yo me iré. Tranquila, la mañana
tendrá pájaros ebrios en su frente:
mi tortura será tu seno ardiente,
tus muslos tibios, tu silencio grana.

Indiferente todo a mi partida,
feliz el cielo en su certero engaño,
terrible el tiempo en su perenne huida,

irás a la ventana:
                                   Te hará daño
la luz. Y sin mis besos en la herida,
al mirarte al espejo, dolorida,
verás tu propio cuerpo como extraño.

                          De Sitio de ballesteros, 1981


domingo, 6 de mayo de 2018

El Poema de la Semana (7-11 mayo)

 
ESTOS POEMAS
 
Estos poemas los desencadenaste tú,
como se desencadena el viento,
sin saber hacia dónde ni por qué.
Son dones del azar o del destino,
que a veces
la soledad arremolina o barre;
nada más que palabras que se encuentran,
que se atraen y se juntan
irremediablemente,
y hacen un ruido melodioso o triste,
lo mismo que dos cuerpos que se aman.
Ángel González